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Retos
A medida que el sector del automóvil evoluciona rápidamente, Ford se ha enfrentado a una competencia cada vez mayor, no solo por parte de fabricantes consolidados, sino también de empresas disruptivas centradas en los vehículos eléctricos, como Tesla, y de nuevas empresas emergentes dedicadas a los vehículos eléctricos.
En el caso del Escape PHEV, el reto no era solo dar a conocer el modelo, sino moldear la percepción e influir en la decisión de los consumidores que estaban buscando activamente su próximo vehículo. Ford necesitaba destacar entre la multitud de opciones de la categoría y conectar con los auténticos interesados en comprar un coche, llegando a ellos en los momentos en que estaban mentalmente abiertos a evaluar nuevas opciones de motorización y características del vehículo.

Metodología y estrategia
Ford, en colaboración con su agencia Mindshare, se asoció con GumGum para abordar la campaña con una estrategia centrada en la mentalidad, prestando atención a lo que los consumidores pensaban en ese momento, en lugar de basarse en comportamientos pasados o en suposiciones sobre el público.
Gracias a la inteligencia contextual, identificamos entornos digitales que indicaban un interés activo por la compra de un vehículo, es decir, momentos en los que los consumidores evaluaban aspectos como la eficiencia, el rendimiento y el valor a largo plazo. Al adaptar el mensaje del Ford Escape PHEV a estas mentalidades de alta intención de compra, GumGum se aseguró de que la marca apareciera cuando los consumidores estaban más abiertos a descubrir y comparar nuevas opciones de vehículos.
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Rendimiento y resultados
Al combinar la segmentación contextual basada en la mentalidad con creatividades optimizadas para captar la atención, Ford logró conectar con los consumidores en momentos de verdadera reflexión, lo que generó un fuerte compromiso en una categoría que, por lo demás, se encuentra saturada.
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